Alex Rubio

Alex Rubio, mejor conocido como ‘El Gordito’, ha estado involucrado con la comida desde sus años mozos.

Después de varios intentos por posicionar su sazón en el paladar de la ciudad, con Cardosanto ha logrado consagrarse y disfrutar de las mieles de tener uno de los restaurantes más exitosos de la ciudad.

Nos lanzamos a su casa para cotorrear con él y que de paso nos contara más a detalle cómo ha sido su andar por los fogones y la vida.

Foodie: ¿A qué edad empezaste con esto de la cocinada?

Alex: Pues como a los 19 años. Trabajaba como parrillero con mi tío, también le chalaneaba, era mesero, garrotero, etc.. Estuve como año y medio con él, de ahí me pasé a un call center y a la par trabajaba en La Biznaga como mesero, pero igual me involucraba poquito en la cocina. De trabajar en el call center tuve a bien quedarme con su comedor; eran como mil empleados y lo trabajé unos 8 meses. Estuvo chido, mucha chinga.

Después de eso puse una cafetería en El Árbol, ahí en Allende. Con lo que rescaté de equipo y lana del comedor lo armé y estuve un año ahí atendiéndolo yo solito. Tenía 5 mesas y andaba bien feliz, lo malo fue que al final no resultó. Para todo esto, cuando estaba en El Árbol me tatué el antebrazo y era una especie de recordatorio de que no quería volver a pedirle chamba a alguien más.

Después estuve trabajando los fines en La Perdida hasta que me quedé administrando lugares en el centro. Estuve como un año haciendo eso… puro cagadero (risas). En ese tiempo conocí a mucha gente y justo a una de esas personas siempre le contaba mis planes de querer abrir un restaurante hasta que un día me dijo que la neta ya no me creía, que siempre le decía lo mismo y no me ponía las pilas. Eso me dio en el ego, bien cabrón

El destino, la vida y demás me llevaron a salirme de ahí y me puse a buscar locales para abrir algo, todavía no sabía bien qué, pero al final llegué al local donde ahorita es Cardosanto; era una casa y agarré ese local un 11 de diciembre, las fiestas decembrinas me agarraron en plena obra.

Foodie: ¿Por qué ‘Cardosanto’?

Alex: Cardosanto es una flor. Yo soy de Chiapas y me metí poquito a la onda geográfica de mi estado. Busqué manglares, lugares y lo que se relacionara con esa tierra. Es una planta de campo muy común y se dice que es milagrosa.

Foodie: ¿Qué es lo más especial de tu menú?

Alex: El emparedado Cardosanto tiene historia. Antes, cuando estaba en El Árbol se llamaba Phelps; lleva  huevo y toda la cosa. Desayuno de campeones.

Foodie: ¿Cuál es el platillo que más te ha marcado?

Alex: Madre santa… es una pregunta difícil, ¿no? Yo creo que la comida es una onda de casa y lo que más recuerdo es una pancita y unos calamares que armaba mi mamá en Chiapas. La pancita era guisada, no frita. Ya no la hace, ni cuando voy.

Foodie: ¿Quién fue tu inspiración?

Alex: Mi tío, definitivamente. Él es marisquero y al final este pedo es un oficio y él lo tiene totalmente. Empezó con una taquería, fue creciendo y aprendí mucho de él.

Leave a Comment

Your email address will not be published.